La resistencia de los mosquitos a los parásitos de la malaria y la transmisión del mal en las diferentes especies de estos insectos pueden ser manipuladas a través de la ingeniería genética, según estudios publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Investigadores de la Universidad de California han creado un prototipo de sistema accionado por los genes CRISPR/Cas9 que puede introducir y propagar un gen antiparasitario entre los mosquitos Anopheles stephensi, que provocan en torno al 12% de las transmisiones de este mal en India.
El gen antiparasitario actúa sobre dos proteínas clave producidas en la fase infecciosa del parásito de la malaria Plasmodium falciparum. Se consiguió que el gen antiparasitario se propagara en una conversión genética específica con una eficiencia de más del 98%.
