En la película Captain Fantastic, Viggo Mortensen interpreta a un patriarca similar al de la familia Robinson, pero criando seis hijos en un remoto estado de Washington en la época moderna. Los hijos, bien educados e inteligentes, son igualmente expertos despellejando a un venado que leyendo Los hermanos Karamazov junto a una fogata. Anhelan tener cuchillos de cazador como la mayoría de los niños desean un iPhone.
Captain Fantastic, un éxito en el circuito de festivales, ha resonado entre el público como una película para su época: una exploración sentida y cómica sobre si nuestras vidas hiperdigitales y ruidosas nos han separado de lo verdaderamente importante. Hoy se estrena en Estados Unidos.
“Parece una de esas películas que se conecta con algo relacionado a la sociedad estadounidense en este momento”, dijo Mortensen. “La gente se siente desconcertada y piensa: ‘No puedo hacer eso, no voy a despellejar a un (grosería) venado’. Pero hay otras cosas que se pueden hacer”. Es la segunda película que dirige Matt Ross, un actor veterano más conocido por su papel de Gavin Belson en “Silicon Valley” de HBO.
