La autopsia de Prince para determinar la causa de su muerte comenzó ayer viernes, aunque las autoridades dijeron que podrían necesitarse días o incluso semanas antes de que se hagan públicos los resultados.
Prince estaba inconsciente en un ascensor cuando lo encontraron los policías que habían recibido un aviso para acudir a su complejo en Minneapolis, indicó el jefe de policía del condado de Carver, en Minnesota.
Los agentes respondieron a un aviso médico en torno a las 9:43 a.m. del jueves, explicó el jefe de Policía, Jim Olson.
El personal médico intentó hacer una reanimación cardiopulmonar, pero no logró reanimar a Prince, de 57 años, que fue declarado muerto a las 10:07 a.m.
Prince fue tratado de una sobredosis seis días antes de morir, según informó el sitio especializado en celebridades TMZ, quien dio la noticia del fallecimiento.
El artista, genio de la música e ícono del pop, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia el pasado s 15 de abril porque la gripe que sufría desde hacía unas semanas empeoró en pleno vuelo. Prince acababa de dar un concierto en Atlanta y se dirigía a su casa en Minneapolis.
La web, citando a varias fuentes, dijo que Prince recibió“una inyección” para contrarrestar los efectos de las drogas.
Los médicos aconsejaron al cantante quedarse ingresado al menos 24 horas, pero el artista decidió firmar el alta voluntaria tres horas después cuando supo que no podría quedarse en una habitación privada.
La muerte de Prince ha dejado huérfanas a miles de personas que crecieron bailando temas tan famosos como Purple Rain, Girls & Boys o Kiss.
El cantante fue uno de los grandes embajadores del pop: publicó 39 discos, vendió más de 100 millones de copias y ganó siete premios Grammy.
Tras conocerse la noticia de su deceso, la lluvia de homenajes púrpuras en todo el mundo no se hizo esperar.
El mundo entero seguía rindiendo homenaje ayer viernes al cantante.
En su ciudad natal, Minneapolis, miles de fanes se reunieron y bailaron en el club donde Prince grabó la versión filmada de Purple Rain, el álbum que lo consagró en 1984.
En las calles de Nueva York surgieron fiestas espontáneas en su honor.
Un puente de Minneapolis fue inundado de color púrpura y el semanario New Yorker prevé que el diseño de su portada del próximo lunes tenga una lluvia de gotas color lavanda sobre un fondo violeta.

