En un nuevo estudio que podría resultar útil para el control de la malaria o paludismo, científicos indicaron que la resistencia al medicamento contra la malaria, atovacuona, no puede ser transmitida por el parásito que causa la enfermedad.
La atovacuona fue introducida en 2000 y es segura para las mujeres embarazadas y los niños, pero fue eliminada de manera gradual debido a que inicialmente se observó una resistencia.
El nuevo estudio revela que aunque algunos parásitos de la malaria desarrollaron una mutación genética que los protegía del medicamento en las fases iniciales de su vida, la mutación finalmente mataba a los parásitos a través de detener la producción de un tipo de energía esencial a medida que crecían. Los resultados, publicados en la revista estadounidense Science, se basaron en el estudio de una cepa modelo de malaria en roedores y en una cepa letal de malaria en seres humanos. Los principales autores del estudio describieron esto como una “trampa genética” que podría resultar un avance significativo en la lucha contra la malaria.

