Marta Maestre trabaja con su madre, Isabel Maestre, una pionera en el servicio de catering, con 35 años de historia en el sector, y tiene muy claro que la preparación del menú no puede “alejarnos” de los invitados.
“No podemos meternos en la cocina mientras se quedan solos esperando a que todo esté listo”, comenta a EFEstilo.
Ahora, en Navidad, confirma, se come “más ligero que antes”, por lo que intenta ofrecer un “un menú equilibrado”, en el que haya abundancia, pero con el que “no sobre mucho”.
En Nochebuena y Nochevieja, Maestre propone “platos clásicos” y “fáciles de complementar” en casa, de manera que no obliguen a nadie a “matarse a trabajar en el último momento”.
Perdices estofadas, pavo relleno o solomillo son platos sencillos que “le gustan a todo el mundo” y forman parte de la tradición.
Asegura que, además, cada hogar dispone de su propia lista de platos típicos en estas fechas, que se pueden acompañar con una petición a un servicio de cocina externo. Apuesta por una gastronomía de “diario”, preparada con “cariño” y esmero y recomienda mezclar piezas y estilos. “No hay que ser rígido”. Aunque si hay algo que evita es lo minimal porque en “Navidad hay que ser excesivo”.