POSICIÓN

Pamuk, contra el autoritarismo y la ración de libertad

Pamuk, contra el autoritarismo y la ración de libertad
Pamuk, contra el autoritarismo y la ración de libertad

El escritor turco Orhan Pamuk, premio Nobel 2006, dijo este sábado que la prosperidad económica ya no va de la mano con los valores liberales y que ciudadanos de países como el suyo están dispuestos a tolerar el autoritarismo a cambio de progreso material.

“El crecimiento económico ya no trae más consigo valores liberales”, dijo Pamuk, cuestionado sobre los temas de fondo detrás de su más reciente novela, La mujer del pelo rojo, que presenta en el marco del XXXII Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

En la historia, un maestro pocero y su joven aprendiz desarrollan un vínculo de padre e hijo, marcado por el drástico contraste entre el cuidado y dedicación que el viejo dedica a su discípulo pero también por la dureza y severidad con la que trata de doblegar su voluntad.

Pamuk explica que la historia rondó su mente por años, pero decidió emprender el proyecto impulsado por el clima político que “estaba tornándose extremadamente autoritario” en su natal Turquía, donde mucha gente disculpa el autoritarismo si “se construyen puentes o hacen carreteras”.

“Es una metáfora sobre el pueblo turco, el padre es también el Estado, el Gobierno”, explica Pamuk.

Para el novelista, grandes problemáticas mundiales como la migración empiezan a revelar fisuras en algunos de los principios que sostienen a las democracias liberales.

“Nuestros queridos valores liberales dicen que hay que ser tolerantes con los migrantes (...) países como Estados Unidos y los de Europa, todos están hechos de migrantes”, apunta. Pamuk reconoce sin embargo que la apertura al arribo de gente de otras naciones es impopular y ha tenido un costo político en países que han tratado de mantenerla, como el caso de Alemania.

“Al final, yo estoy del lado de los migrantes, gracias a Dios existe la posibilidad de la migración para que podamos sobrevivir (...) no soy migrante ahora pero hubo un tiempo en que la migración me salvó el pellejo”, afirmó.

Pamuk, de regreso en la FIL tras una exitosa primera participación en 2009, recordó la gran influencia que la literatura de América Latina ha tenido en su obra y estilo.

Edición Impresa