BIODIVERSIDAD

Panameño se destaca en gestión forestal

Panameño se destaca en gestión forestal
Panameño se destaca en gestión forestal

Premiado por una serie de investigaciones relacionadas con la gestión forestal sostenible, el investigador ambiental Alejandro A. Royo De Sedas, fue escogido como científico del mes de agosto (Featured Scientist), por el boletín mensual que publica la Northern Research Station del Departamento de Agricultura (DA) de Estados Unidos en Irvine, Pensilvania.

Este científico panameño hizo sus años escolares en Ancón, cerca de la selva tropical y de la sede del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.

Desde niño, Royo desarrolló gran afinidad por la naturaleza. “Un carismático profesor de biología en mi primer año en el Panamá Canal College sumado a un viaje de estudio a la Estación Biológica Nusagandí (Guna Yala), muy adentro de la selva al oriente de Panamá, fueron factores clave para que seleccionara la ecología como mi carrera”, explicó Royo.

Sus investigaciones están relacionadas con la gestión forestal sostenible frente al efecto negativo que pueden tener los venados en su rol como herbívoros.

Formación académica

Alejandro Royo De Sedas inició sus estudios en Panamá y completó el bachillerato y maestría en Carolina del Norte, Estados Unidos. Posteriormente, terminó un doctorado en ecología con un certificado de posgrado en estudios latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh, Pensilvania. Tras concluir el doctorado se le dio la oportunidad de trabajar para el Servicio Forestal de Estados Unidos como ecólogo. Es hijo del doctor Julio Royo y la señora Deyanira De Sedas de Royo.



“Mi interés especial en las plantas típicas del sotobosque surge del hecho frecuentemente subestimado de que la gran mayoría de la diversidad de plantas en el bosque templado la conforma, no árboles sino plantas propias de ese ambiente”, dijo Royo a este diario a través de un correo electrónico.

Por muchas décadas, el manejo de las poblaciones de venados (ciervos) en varias regiones de Estados Unidos resalta densidades elevadas de estos animales para facilitar la cacería. Sin embargo, dice, estas decisiones no toman en cuenta el efecto que estas poblaciones elevadas ejercen sobre la comunidad vegetal por causa de la herbivoría (ramoneo; término para el consumo de hojas y ramas por herbívoros).

“Los estudios buscan identificar cómo optimizar varios objetivos que tradicionalmente no siempre se encajan. En la investigación por la cual se me otorgó el reconocimiento, se resalta la idea que aunque los venados pueden causar efectos negativos al hábitat por su ramoneo, al mismo tiempo la configuración y diversidad de hábitat, influye las actividades de los venados. Por eso, gestiones forestales como las podas de protección y la tala, en niveles sostenibles, proveen recursos maderables y crean bosques en etapa temprana de sucesión (bosques jóvenes) que proveen forraje para los venados. “Los resultados identifican qué niveles de intervención forestal son sostenibles desde un punto de vista de la diversidad de la flora y al mismo tiempo amortiguan o reducen la presión de los herbívoros y crean hábitat de calidad para la salud de los venados”, argumenta el especialista.

Panameño se destaca en gestión forestal
Panameño se destaca en gestión forestal

Royo y su equipo han aplicado forraje con excelentes resultados. Al descubrir la positiva interacción de la población de venados con el rico hábitat de forraje, esto ha proporcionado a los administradores de esas áreas un método proactivo para mitigar el impacto adverso en el sotobosque, según los resultados logrados.

La extensa investigación científica ha llevado a Royo a recorrer desde las selvas templadas de los Andes y las junglas del Caribe hasta los densos bosques al este de Estados Unidos y los bosques mixtos de Quebec.

“En esas jornadas he cultivado a docenas de grandes amigos y realizado descubrimientos científicos que, espero, ayudarán a los administradores a mantener bosques sanos ahora y en el futuro”, puntualizó.

A nivel regional, Royo participó en estudios en Costa Rica y en la Estación Biológica Barro Colorado en Panamá. Tras la oportunidad de trabajo en Pensilvania, cambió el énfasis de sus estudios a bosques en general y se dedicó a estudios en esa región. No obstante, dice que tuvo la oportunidad de continuar otras investigaciones en Panamá en colaboración con el Smithsonian, con el apoyo de una beca del Senacyt. Estos trabajos investigaron la acumulación de biomasa en plantaciones de especies nativas. El científico se propone continuar en sus descubrimientos. Proyecta estudiar el potencial para desarrollar gestiones que mitiguen los impactos del cambio climático en los bosques.

Además del reconocimiento en la página web del Servicio Forestal, a Royo se le extendió una invitación a dar una charla el próximo 10 de septiembre en la oficina administrativa federal del Servicio Forestal en Washington sobre cómo ha cultivado este modelo de investigaciones colaborativas que producen resultados destacados por la comunidad científica y que influyen en el manejo de recursos maderables y la diversidad forestal.

Es un panameño que ha desarrollado métodos para lograr un equilibrio entre la flora y la fauna. Ojalá aprendamos a respetar la naturaleza y en un futuro haya tantos venados en los bosques panameños para aplicar las investigaciones logradas por Alejandro Royo.

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