La Policía francesa comenzó ayer viernes a efectuar controles para informar de la prohibición de circulación en París de los vehículos anteriores a 1997, considerados los más contaminantes. Una treintena de agentes se instalaron en la plaza de la Nación, en el este de la capital, para controlar y sensibilizar a los automovilistas sobre las nuevas medidas que entraron en vigor ayer viernes.
Los primeros controles, destinados a informar y no a multar, responden a las nuevas normas adoptadas por la alcaldesa socialista Anne Hidalgo. Cualquiera sea el combustible que utilizan y el tipo de motor, los automóviles matriculados antes de 1997 ya no pueden circular en París durante la semana, entre las 8:00 a.m. y las 8:00 p.m. En caso de transgredir la norma, la multa será de entre 35 euros (38 dólares) y 135 euros (192 dólares) en función del tamaño del vehículo. Según la agencia francesa Ademe de medio ambiente, el 50% de la contaminación proviene de vehículos que tienen más de 10 años.
