Si Paul Simon planea en serio retirarse, no se lo dejó saber al público de su ciudad natal. El primero de sus dos conciertos en su nativa Queens, con los que concluye una gira por Norteamérica, le siguió a una entrevista con The New York Times esta semana en la que dijo que podría estar cerca de su jubilación. El músico cumple 75 años en octubre.
Simon no abordó el tema en las dos horas de concierto en el estadio Forest Hills.
Con casi 60 años de música de la que elegir, se concentró en el período de exploración multicultural de su álbum Graceland. “Siento que me transporto en el tiempo. Estoy tratando de superar si se trata de algo extraño o es solo un sueño hermoso”.
El público vitoreó las referencias a Nueva York en sus canciones, como una al invierno de la ciudad en The Boxer y otra a la Estatua de la Libertad en American Tune.
