Amigos, mujeres, hijos, y el propio Pablo Picasso son los modelos de la gran exposición de retratos del pintor español que está en la National Portrait Gallery de Londres.
Se trata de la primera gran exposición de retratos del pintor andaluz en 20 años, desde la que le dedicaron en 1996 el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Grand Palais de París.
La muestra incluye desde sus primeras caricaturas y autorretratos, estos inspirados en los maestros españoles del siglo XVII, a los retratos cubistas y su serie sobre Las Meninas de Velázquez, pasando por la perfección técnica de su retrato de Olga Picasso, de 1923.
La exposición muestra “la evolución de la pintura de Picasso desde fines del siglo XIX hasta el final de su vida, con todas las influencias que tuvo, desde la de (Isidre) Nonell y los retratos de las gitanas, la época del Noucentisme (novecentismo) hasta los retratos cubistas”, explicó Emmanuel Guigon, director del Museo Picasso de Barcelona, institución coorganizadora de la exposición. “Es la evolución del arte de Picasso en torno a un tema, el de los retratos”.
Como el impresionista francés Paul Cezanne, por ejemplo, “para Picasso era importante preguntarse qué es lo real de un rostro, qué es lo real de una personalidad”, un anhelo descrito en la influyente novela de Honoré de Balzac La obra maestra desconocida, dijo Guigon. Esta obra del escritor francés, una reflexión sobre la pintura, fascinó tanto al pintor malagueño que llegó a instalar su estudio en la casa donde estaba ambientada, en la rue des Grands-Augustins de París, donde pintó su cuadro Guernica.
La exposición estará habilitada hasta el 5 de febrero de 2017.

