PURA LECTURA

Posteguillo, el escritor que rescató a una mujer

Posteguillo, el escritor que rescató a una mujer
Posteguillo, el escritor que rescató a una mujer

Julia Domna nació en Siria en el año 160 d.C, mientras que Santiago Posteguillo en Valencia (España) en 1967.

Él, profesor e historiador, ella, aristócrata y emperatriz de Roma. Aunque el tiempo los separó, el destino quiso unirlos a través de un libro. Un libro con el que el escritor español ganó el premio Planeta 2018, y la emperatriz volvió a la vida cuando el mundo parecía haberla olvidado.

Yo, Julia recrea la vida de Julia Domna desde su matrimonio con el general romano Septimio Severo, su vida en tierras extranjeras y su determinación a, en un mundo gobernado por hombres, ejercer su voluntad y empezar con su familia una nueva dinastía.

Con esta novela histórica y biográfica, Posteguillo se aleja un poco de los soldados, gladiadores y emperadores, que tanto han caracterizado su trabajo por obras como Los asesinos del emperador (2011) o La legión perdida (2016), para enfocarse en otra parte igual de importante detrás de todo el poder romano: sus mujeres.

Esas estrategas que por años la historia las ha mantenido a un lado, a pesar de ser piezas igual de valiosas y decisivas.

‘Yo, Julia’ es el renacimiento de una mujer que cambió la historia del mundo y la consagración de Posteguillo como escritor.



En esta obra Posteguillo recrea los últimos días de la dinastía Antonina (96 - 192) y se sumerge en la guerra civil romana, también conocida como El año de los cinco emperadores. Con su pluma logra revivir la Roma antigua, sus leyes, costumbres y tradiciones, creando una experiencia inmersiva para el lector.

Esta fidelidad a la historia es quizás uno de los puntos más interesantes de su trabajo, ya que puede crear un enriquecedor choque entre las normas actuales y lo que era cotidiano en el antiguo imperio. Violaciones, venta de personas, esclavitud o la falta de derechos y voz, son algunos de los contextos de este libro.

Posteguillo no intenta suavizar demasiado las cosas, y juega con su ingenio, y con el de su protagonista, para tratar de recrear el camino que posiblemente siguió Julia para salir victoriosa en medio de una guerra en la que carece de verdadero poder o armas.

En esta misma medida, encuentra un balance entre lo que le ofrece al lector y lo que el puede asimilar. Términos en latín, nombres de antiguos emperadores, acontecimientos históricos, están dados en dosis justas para que la experiencia se sienta real, pero no llegue a atribular la lectura.

Sí, es una novela en la que las batallas, la sangre y las traiciones forman parte clave, pero también hay una historia de amor en un mundo donde muchas veces primero se pensaba en el poder y luego en los sentimientos.

Posteguillo crea a través de Julia Domna un personaje fuerte, inteligente y seguro de si mismo. Es Julia un soldado sin uniforme, pero con una mente tan afilada como una espada. Ella es consciente de sus límites, conoce sus armas (siendo quizás su belleza una de las más fuertes), y mantiene claro su objetivo. Nació para esa batalla y lo sabe.

Sobre si existen grandes diferencias entre la Julia del libro con la emperatriz real, seguramente las hay, pero ambas mujeres son definitivamente personajes que durarán para la posteridad.

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