Un equipo de expertos en privacidad y empresas de tecnología formado por el Gobierno de Barack Obama presentó unos protocolos para el empleo de drones de forma poco intrusiva.
Se trata de recomendaciones, pero algunas compañías con intereses en el debate esperan que el protocolo evite regulaciones más duras que pudieran sofocar la industria de aviones no tripulados cuando aún da sus primeros pasos.
Las organizaciones de noticias están exentas de las recomendaciones para respetar la libertad de prensa.
Los defensores de los drones señalan que pueden ofrecer enormes beneficios, desde inspeccionar tendidos eléctricos a entregar medicamentos en zonas remotas.
Una de las recomendaciones más básicas del texto es que los operadores no deben volar sus drones sobre propiedad privada sin autorización del propietario.
