Un joven artista francés pintó en cinco días una obra efímera de 10 mil m2 sobre una colina en Suiza, el mayor fresco sobre hierba realizado en el mundo.
Guillaume Legros, más conocido como Saype, escogió la pequeña comuna de Leysin, cerca del lago Lemán, para pintar un pastor de 100 m por 100 m, descansando en la hierba, con los ojos medio cerrados y una pipa en la boca.
Para preservar la naturaleza, Saype usó productos naturales y biodegradables, hechos con agua, harina, aceite de lino y sustancias naturales. Para realizar la obra, pulverizó esta mezcla con una pistola de pintura. La lluvia y la hierba que irá creciendo se encargarán de hacer desaparecer poco a poco al personaje.
Para llevar a cabo esta proeza, el artista tuvo que superar múltiples obstáculos, debido sobre todo a la dimensión de la obra y al desnivel del terreno.
“Es un desafío técnico y físico. Si te olvidas un bote de pintura abajo, necesitas media hora para ir a buscarlo”, explicó. También tuvo que enfrentarse a otros imprevistos, como tormentas, la fermentación de la pintura... Y los agujeros de los topos, que le obligaron a reparar in extremis la cara del pastor, antes de la inauguración de la obra el sábado pasado.
Saype quiere sensibilizar a la gente sobre el ambiente. “Dibujé un hombre inmenso. Pero en la inmensidad de la naturaleza, no es nada. Es eso en lo que quería pensar”, contó.

