El hecho de haber estudiado solo hasta segundo de primaria no ha sido obstáculo para que José Alberto Gutiérrez haya dedicado los últimos 16 años de su vida a rescatar libros de la basura, que luego presta o regala a niños y jóvenes más pobres.
Inició su labor cuando iba al volante de un camión recolector de basura en las noches por los barrios ricos de Bogotá. Poco a poco, los libros recuperados se fueron agolpando hasta que su vivienda se convirtió en una biblioteca comunitaria que sirve a los habitantes del empobrecido barrio La Nueva Gloria y que Gutiérrez bautizó“La Fuerza de las Palabras”.
“Quiero tener mi propio museo de libros”, dijo Gutiérrez, de 53 años. Su pasión por los libros estáíntimamente ligada con su oficio de conductor de una empresa de aseo, pero en realidad fue su madre quien le enseñó a quererlos aunque ella nunca tuvo recursos económicos para darle una educación formal.
