El binomio blanco/negro que recubre paredes, piso y techo del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) no se reflejará de la misma manera hasta el 23 de noviembre.
Un baño de color se adueña del sitio, que antes de 1983 fue sede de un templo masónico en el extinto barrio zoneíta situado en las faldas del cerro Ancón, y a partir de esta noche estallará en su interior el estilo aniñado, estridente y rebelde de la diseñadora española, Agatha Ruiz de la Prada.
Este inmueble cultural albergará en sus dos pisos una galería de 55 vestidos, que han resultado ser los eternos no convencionales, extraídos de una prolífica carrera que resume tres décadas de la renombrada modista madrileña.
“Esta es una exposición itinerante que Agatha viene montando por América Latina y también por Europa. Estuvo expuesta recientemente en Perú y en Chile”, atestigua Silvia Estarás, directora ejecutiva del MAC, dedicado a la sensibilización de niños y adultos en la educación informal del arte.
Agatha, creadora y regente de la firma respaldada con un sinfín de vestuarios femeninos, masculinos e infantiles, así como de accesorios estampados con formas diversas y colores siempre rebosantes de su excéntrica creatividad, estará presente en la muestra inaugural hoy, a las 7:30 p.m.
“El MAC se va a llenar de color y alegría. Es una buena imagen para un museo que, al igual que Agatha, también quiere ser rompedor, quiere ser un sitio abocado a otras disciplinas como lo es el diseño, en este caso”, anticipa.
La exhibición retrospectiva de Agatha Ruiz de la Prada sirve de antesala a la semana de la moda istmeña, legitimada por primera vez bajo el sello de Mercedes-Benz Fashion Week Panamá 2014.

