Los retrasos entre distintas señales de televisión existen e incluso aún más con las de otras plataformas como móviles u ordenadores, lo que puede fastidiar a los aficionados del Mundial de fútbol.
Los simpatizantes de todo el planeta comprueban cada vez más seguido que la noción de una transmisión en directo en verdad es cada vez más relativa. Durante la Copa del Mundo de Rusia 2018, la señal de video es enviada por satélite desde los estadios rusos hacia las cadenas del mundo entero, en unas seis décimas de segundo aproximadamente. Cada cadena dispone luego de su propio material para comprimir y codificar la señal de video, causando retrasos más o menos importantes según los parámetros elegidos por ellos mismos. Pueden favorecer la calidad de la transmisión en detrimento del tiempo de entrega.
