Robin Thicke, autor e intérprete del éxito Blurred lines, que le deparó tantas alegrías como varapalos judiciales tras una denuncia de la familia de Marvin Gaye, retorna al mercado discográfico con un nuevo álbum y un tema de adelanto, Back together, en el que canta con la rapera Nicki Minaj.
Se trata de la segunda colaboración entre ambos artistas, que ya trabajaron juntos hace seis años en el tema Shakin' it 4 daddy, esta vez producida por el archiconocido Max Martin, responsable de numerosos éxitos de Britney Spears y Katy Perry, así como de gran parte del último álbum de Taylor Swift, 1989.
Back together es el segundo anticipo del que será su octavo álbum, tras el lanzamiento hace solo unas semanas de la también inédita Morning sun.
Hijo del actor Alan Thicke, Robin Thicke es ya un intérprete veterano de soul y rythm & blues con siete discos de estudio en el mercado, incluyendo Blurred lines (2013), que contenía el polémico tema del mismo nombre producido junto a Pharrell Williams.
Según la justicia estadounidense, ambos plagiaron un tema de Marvin Gaye, razón por la que les fue impuesta una multa de $7.4 millones, que luego fue reducida a $2 millones por un tribunal.
