Se venden tres aviones presidenciales, 30 coches de lujo, cuatro terrenos en zona turística, precio negociable. Más de un año después de la marcha del expresidente Yahya Jammeh, Gambia subasta los bienes que este no pudo llevarse al exilio.
Una fina capa de arena cubre poco a poco tres aviones inmovilizados en una pista del aeropuerto de Banjul: un Boeing 727, un Bombardier Challenger 601 y un Ilyushin Il-62 M soviético.
Cerca de allí, dos pequeños aviones de fumigación que pertenecieron a Jammeh también acumulan polvo.
Los cinco aparatos se pueden ver desde el restaurante del aeropuerto de Gambia, un pequeño país anglófono de África Occidental totalmente enclavado en Senegal, a excepción de su estrecha franja costera, muy apreciada por los turistas.
Los aviones se ponen en venta junto con cuatro terrenos no edificados que también pertenecían a Jammeh, situados en el sector más valorado del país.
En total, las autoridades gambianas esperan obtener unos 10 millones de dólares en esta subasta, en la que también se venderá una treintena de coches de lujo que el exdirigente no pudo llevarse consigo cuando por fin aceptó ceder el poder, el 21 de enero de 2017, a su opositor Adama Barrow, vencedor de las elecciones presidenciales, tras 22 años al frente del país.
En el garaje de la presidencia hay dos enormes Hummer blindados y cinco Rolls-Royce, un Bentley, un Mini-Cooper, furgonetas, BMW y Mercedes, comprobaron periodistas de la AFP.
