Un golden retriever llamado Romeo es el último superviviente del sismo del 24 de agosto en Italia, milagrosamente rescatado tras pasar más de nueve días bajo los escombros de la casa de sus dueños.
Protegido por una viga de metal que sostenía los cascotes de la casa derruida, el canino no había sufrido ningún daño. En contraste con sus llorosos e incrédulos propietarios, el canino descendió de la montaña de escombros con despreocupación, olfateó a su alrededor para hacer un reconocimiento y miró a los presentes como si simplemente acabara de despertar de una siesta.
En el momento del temblor, ocurrido de madrugada el 24 de agosto, los dueños de la casa ubicada en la pequeña aldea medieval de San Lorenzo a Flaviano, cerca de Amatrice, dormían en el segundo piso y lograron salir, pero Romeo, que estaba en la primera planta, quedó atrapado entre los escombros. Tras pasar horas buscándolo aceptaron ser evacuados del lugar.
Sin ninguna esperanza de encontrarlo vivo, la pareja regresó el viernes por la noche acompañada de los bomberos para tratar de recuperar algunas pertenencias de entre las ruinas de la casa. Y al escuchar sus voces, el perro se puso a ladrar.
Los bomberos empezaron a retirar escombros y sacaron a la mascota.
Desde la noche del día del terremoto, ningún superviviente humano ha sido encontrado. La última fue la pequeña Giorgia, de cuatro años, salvada por otro héroe canino, Leo.

