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Sabrina, la bruja que sigue siendo adolescente

Sabrina, la bruja que sigue siendo adolescente
Sabrina, la bruja que sigue siendo adolescente

Basada en los cómics homónimos publicados en 2014, la serie El mundo oculto de Sabrina (Chilling Adventures of Sabrina), estrenada este año por la plataforma Netflix, lleva al espectador al ficticio pueblo de Greendale, donde una adolescente trata de llevar una vida normal entre la secundaria y el hecho de ser una bruja.

A diferencia de su predecesora, Sabrina, the Teenage Witch de 1996, esta versión se aleja de la comedia para volverse un poco más adulta y oscura, pero detrás de los hechizos, asesinatos, sexo y cultos satánicos, hay una historia que habla sobre las responsabilidades de crecer y el derecho que tenemos todos a escoger.

Huérfana y criada por sus dos tías solteras, Sabrina se presenta como la protagonista que cree tener todas las respuestas basándose únicamente en que lo que piensa es lo correcto, ignorando, como una buena adolescente, los consejos y las advertencias de sus mayores.

A lo largo de los 10 episodios que dura la primera temporada, mientras va conociendo un poco más sobre el mundo de las brujas y descubriendo los secretos familiares, la más pequeña de los Spellman, irá entendiendo que el mundo no es como ella esperaba que fuera.

Si bien, Sabrina no es el mejor referente al mundo místico de las brujas, como sería, por ejemplo, la serie Salem (2014- 2017), sí se destaca su intento por promover la aceptación de creencias y culturas. Es en este punto donde el programa realmente gana madurez, más allá de su estética gótica o su lenguaje que podría considerarse profano.

Protagonizada por Kiernan Shipka (Mad Men 2007-2015) la serie, que no destaca mucho por sus efectos especiales, además aborda temas como la aceptación personal, la sobreprotección a los seres amados y las imposiciones tanto familiares como sociales.

Llena de referencias a la cultura popular, como a El Exorcista (1973) y La noche de los muertos vivientes (1968), el show es un recordatorio de que todos somos diferentes, pero más que distanciarnos, esto debe ser un motivo para permanecer unidos.

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