De paso por Nueva York, Saint Laurent presentó una colección para hombres primavera-verano 2019 en la línea rock del diseñador Anthony Vaccarello, que integró varios elementos del mundo del oeste estadounidense. Tras haber optado dos veces por la torre Eiffel, la marca YSL viajó a Nueva York, donde nunca había desfilado antes.
Para el evento, instaló la pasarela en la costa de Nueva Jersey, a unos cientos de metros de la Estatua de la Libertad, y con el telón de fondo de los rascacielos de Manhattan. Fan de un solo desfile para hombres y mujeres desde su llegada a la dirección artística de Saint Laurent, en abril de 2016, el creador belga Anthony Vaccarello disoció esta vez los dos para presentar solo una colección para hombres.
Esto no impidió que desfilaran varias mujeres, sobre todo la modelo del momento, Kaia Gerber, hija de la supermodelo Cindy Crawford.
Chicas y chicos marcharon por la pasarela con pantalones oscuros, en general negros y de formato skinny, y con botas vaqueras de cuero. La famosa estética rock introducida en YSL por Hedi Slimane y prolongada por Vaccarello, estuvo una vez más muy presente también en la música de The Ramones, Iggy Pop y Johnny Cash.
El estilista desafió al presentar una serie de modelos que además de pantalón y botas solo vestían collares inspirados en los indígenas estadounidenses sobre su torso desnudo.
Bandanas, flecos, cordones de cuero, bordados metálicos, sombreros, todas guiñadas al mundo del western que fue omnipresente. Había seguridad e incluso descaro entre los jóvenes delgadísimos que desfilaron ante los actores Louis Garrel y Ezra Miller o el músico Sean Lennon.

