Steve Kerr, el Entrenador del Año de la NBA al frente de los Warriors de Golden State, reconoció que consumió marihuana en dos ocasiones en los últimos 18 meses para tratar con un debilitante dolor de espalda.
Kerr dijo al Warriors Insider Podcast, de Monte Poole, que empleó marihuana terapéutica pero que no le ayudó, y que los analgésicos habrían sido algo peor.
“No tengo ni idea de si podría, por ejemplo, haber dado positivo en un control antidopaje. Ni siquiera sé si estoy sujeto a controles antidopaje o a cualquier ley de la NBA. Lo probé y no me ayudó en absoluto”, dijo Kerr.
El deportista se perdió los 43 primeros partidos de la pasada temporada y la foja de 24-0 con la que los Warriors arrancaron el curso por una baja tras complicaciones por dos operaciones de espalda.
