PROPIEDAD. La propiedad londinense en la que vivió la cantante Amy Winehouse fue subastada por 3.2 millones de dólares, informó el periódico The Independent. Tras su muerte, la familia de la artista quería vender la propiedad por 2.7 millones de libras.
“Está vacía y cuesta una fortuna mantenerla”, justificó en su momento Mitch Winehouse, padre de la cantante.