En su pequeño taller de Nueva Delhi, Suket Dhir, “superestrella mundial de la moda en desarrollo”, según la revista Vogue, da el último toque a la colección que entregará en varios ejemplares en tiendas de Nueva York, París, Tokio, Seúl y Sídney.
Con 37 años, este modisto indio está en un momento crucial de su carrera. En enero, fue laureado con el prestigioso premio International Woolmark, obtenido en otro tiempo por Yves Saint-Laurent y Karl Lagerfeld.
“Si hay un premio que hay que ganar es este. Pero nunca pensé que llegaría a estar en medida de conseguirlo”, confía Dhir.
Este hombre de espalda ancha, barba espesa y canosa y tocado con un bombín, dice que nunca se había atrevido a “imaginarse como un diseñador de primera fila”.
El premio que ha ganado le obliga ahora a trabajar para entregar, según los plazos previstos, su galardonada colección de prêt-à-porter masculina de estilo occidental con un toque indio. Todo un desafío.

