Unos instantes tras bastidores en una sesión de fotos de hace cuatro años están a punto de revivir cuando los abogados de la estrella pop Taylor Swift y de un ex DJ de la radio, al que ella acusa de haberla manoseado, elijan el lunes al jurado para su duelo de demandas.
El expresentador de radio David Mueller demandó a la cantautora con el argumento de que ella lo había acusado falsamente y que debió haber llamado a la policía en lugar de a sus jefes, quienes lo despidieron poco después del incidente ocurrido en junio de 2013.
Mueller exige a la cantante una indemnización de tres millones de dólares por daños. Swift demandó a Mueller por agresión sexual, estableciendo el juicio civil en el que la cantante testificará.
La presentación de argumentos está programada para mañana martes en un caso que puede durar dos semanas. Swift pide una indemnización de un dólar y un veredicto contra Mueller que “sirva como ejemplo para otras mujeres que se ven obligadas a revivir públicamente actos indignantes y humillantes similares”.
En el juicio deberán testificar Mueller, su exjefe y miembros del equipo de la cantante, y su madre.
Mueller, que tenía 51 años en el momento del incidente, trabajaba como presentador de una estación de música cuando fue asignado para asistir a un concierto de Swift en Denver. Él estaba con su novia tras bastidores cuando se encontraron con Swift, que tenía 23 años, posaron para una foto y se fueron. Más tarde, un guardaespaldas de Swift enfrentó a Mueller con el argumento de que él había agarrado los glúteos de la cantante por debajo del vestido.
La cantante nunca llamó a la policía y trató de mantener el incidente de forma “discreta, callada y confidencial”, pero se molestó ante el alegato de Mueller de que ella “por alguna razón tuvo motivación para fabricar esta historia”, dijo Douglas Baldrigde, abogado de la cantante.
