SALUD. Científicos holandeses y kenianos concibieron una trampa que permitió atrapar hasta el 70% de la población local de mosquitos portadores de malaria, y reducir en 30% los casos en los hogares que los emplean, en un estudio de tres años hecho en la isla keniana de Rusinga, en el lago Victoria. Los cebos, con olores humanos, se fijaron fuera de las casas y funcionan con electricidad de paneles solares.