Una iniciativa que tuvo como meta evaluar cómo ha sido la evolución del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en Panamá desde 1984 hasta 2014, ha recopilado sus conclusiones en víspera del Día mundial de la lucha contra el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), que se conmemora hoy, 1 de diciembre.
Se trata de un análisis epidemiológico geoespacial (con mapas), que mide el comportamiento del virus en provincias y comarcas y el número de casos por sexo, año y provincia y la mortalidad por una causa relacionada al sida, usando datos de la Dirección de Registros y Estadísticas de Salud, y de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa).
Este análisis forma parte de un proyecto de miembros de la Universidad de South Florida (USF) y el Minsa, que busca identificar factores asociados al VIH en grupos indígenas latinos.
RESULTADOS
El análisis indica cómo se ha movilizado el VIH en el país en estos 30 años, afirma el médico Arturo Rebollón, investigador en salud pública de la USF, encargado de la recolección y análisis de datos.
La presencia del VIH se inició en la provincia de Panamá, y se ha distribuido a lo largo del país, incluso, en las regiones remotas de las comarcas indígenas. “Actualmente, se encuentra enfocado en la provincia de Panamá, Colón, y las comarcas Guna y Ngäbe-Buglé”.
También se encontró un aumento anual de casos en etapa sida, lo que pudo ocurrir por un incremento en la detección al tener más acceso a la prueba diagnóstica en el país, o por un aumento real de los casos.
Además, se dedujo que a lo largo de estos 30 años las muertes en Panamá por una enfermedad relacionada al sida han disminuido. “Esto nos sugiere que los pacientes con la enfermedad viven más al contar con mejor atención de salud y acceso a la terapia antirretroviral. Cuando se comparan estas tasas, vemos que al inicio de la epidemia del VIH había mayor riesgo de muerte entre los infectados. Históricamente, en Panamá decir que tienes VIH/sida era sinónimo de sentencia de muerte. Sin embargo, con la introducción de mejores servicios de salud, estas líneas se separan”, explica Rebollón.
El doctor recalca que ahora que se ha estudiado su comportamiento, “podemos enfocar los esfuerzos en las provincias que más lo necesitan”.
















