Hermenegildo Pla desapareció un día sin dejar pistas. Era el año de 1955 y trabajaba en un proyecto bajo tierra, bautizado como la Ciudad de la Luz.
Aparece 10 años más tarde y nuevamente se desvanece, no sin antes despertar interés en su nieto Pere, quien comienza a investigar sobre esa zona.
Con este argumento María Zaragoza engancha a sus lectores en su novela Avenida de Luz, publicada el pasado mes de marzo por la editorial Minotauro.
Se trata de un thriller que proyecta la fascinación de la autora española “por las cosas que se intentan ocultar”.
“Creo que la búsqueda de la propia identidad es el verdadero centro de todo lo que escribo”, afirma Zaragoza, a propósito de su narración que se presentará hoy a las 6:30 p.m. en la Feria Internacional del Libro de Panamá que transcurre en el centro de convenciones Atlapa.
se inspira en una canción del cantante español Loquillo, que lleva el mismo nombre.
“Pensé que aquella ciudad sumergida de la que hablaba en su canción era un lugar mítico o ficticio”, detalla Zaragoza, quien al descubrir que se trataba de la primera galería comercial subterránea edificada en Europa, enseguida se interesó.
Con sus amigos, la ganadora del Premio de Novela Ateneo de Valladolid en 2011 soñaba con hacer una excursión con linternas. “Como una aventura al estilo de la película The Goonies”, añade.
Esa emoción también está implícita en sus personajes, y aquel sitio histórico erigido en la ciudad de Barcelona, le aporta a su historia un fulgor enigmático.
“Las cosas que nos dan miedo o que no podemos comprender ayudan a forjar la identidad”, continúa Zaragoza, quien durante su escritura se encontró con numerosas fotografías, referencias de prensa e historias fabulosas y nostálgicas que ayudaron a dar forma a aquella ciudad soterrada y fantástica, en donde un día el viejo Hermenegildo Pla desapareció.

