Especialista en hacer documentales con virulentas críticas a los excesos del sistema, Michael Moore toma al público desprevenido en su nuevo filme Michael Moore in Trumpland, un vibrante alegato a favor de la candidata demócrata Hillary Clinton.
Ganador de la Palma de Oro en Cannes en 2004 por Farenheit 9/11 y del Óscar a mejor documental en 2003, Michael Moore realizó de urgencia, en 12 días, esta película cuyo montaje terminó exactamente a tres semanas de la elección presidencial en Estados Unidos.
No ha sido tanto Donald Trump quien lo llevó a la acción, comentó, sino el temor de ver a Hillary Clinton, una candidata sin arraigo popular, no contar con el apoyo necesario en las urnas el día de los comicios.
“Cuanto más veía a los seguidores de Hillary realizar su danza de victoria como si ya todo hubiera terminado, más me decía: ustedes están haciendo elegir a Donald Trump”, precisó.
Este hombre de izquierda terminó y luego filmó una iniciativa personal que no apunta a demoler a Donald Trump sino a humanizar a Hillary Clinton y volcar a su favor a los electores que aún no definieron su voto. “Nadie quiere una película que nos diga que Donald Trump es falso, que es un horrible ser humano”, dice este cineasta.

