Si ha tomado la decisión de reducir la ingesta de azúcar, tenga presente que no solo debe controlar la cantidad de dulces o gaseosas; también debe prestar atención al azúcar que se oculta en algunos productos salados.
Se puede encontrar azúcar en carbohidratos simples como panes, pastas, arroz y bollerías, menciona Verónica Hidalgo, de la Asociación Panameña de Nutricionistas-dietistas.
También están los alimentos preparados a base de carbohidratos complejos, entre ellos los cereales de trigo, avena, cebada, lácteos y frutas. Hay cereales que no tienen un sabor dulce, pero en su composición suelen tener azúcar.
También están los zumos y jugos naturales comerciales, embutidos, kétchup o salsa de tomate para hot dogs, los snacks fritos hechos a base de maíz y algunas galletas, agrega la también nutricionista Graciela González.
Estos productos por lo general contienen saborizantes para endulzarlos.
No hay que dejarse llevar por el sabor que predomine en ciertos alimentos.
Se debe estar pendiente de la combinación de grasa y azúcar que viene en esos productos, ya que justamente este sabor es el que lo hace atractivo y empuja al consumo.
De hecho, las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto al consumo de azúcar indican que tanto niños como adultos deben reducir su ingesta de azúcar a menos del 10% del total de calorías diarias.
Es decir, el consumo en adultos debe ser de unas 12 cucharaditas (50 gramos) y en los niños unas 9 cucharaditas (37 gramos).
Aunque no existen estudios que muestren qué cantidad de estos alimentos se deben ingerir para no sobrepasar el consumo de azúcar diario recomendado, aclararon los consultados.
La nutricionista Ana Cristina Gutiérrez dice que revisar los etiquetados nutricionales de todos los productos para saber la cantidad de azúcar que contiene cada uno es una forma de llevar un control.

