Personalidades británicas de la política, el arte y la cultura opinan sobre estar o no unido su país a la Unión Europea (UE) en la campaña del referéndum de hoy 23 de junio.
David Cameron, primer ministro de 49 años, dijo que la decisión popular es “existencial” e “irreversible”.
Para el astrofísico Stephen Hawking, de 74 años, la salida de la UE sería un golpe a la ciencia nacional, que se financia en parte con fondos europeos. “Primero, el incremento de la financiación [europea] ha elevado notablemente el nivel de la ciencia europea en conjunto y de la británica en particular”, afirmó en una carta suscrita por 150 científicos. “Segundo, estamos reclutando a muchos de los mejores investigadores de la Europa continental”.
La escritora J.K. Rowling, de 50 años, creadora del niño mago Harry Potter, defendió la Unión Europea como garante de la paz. “No quiero abandonar una unión que ha traído a la región más paz y estabilidad de la que nunca conoció”, escribió en Twitter.
El cineasta Ken Loach, de 79 años, y ganador de la Palma de Oro del festival de Cannes 2016, dijo que “la Unión Europea es un proyecto neoliberal. Exige privatizaciones, y lo que le ha hecho a Grecia es horroroso. Pero si salimos, nos enfrentaremos a un gobierno muy escorado a la derecha”.
Ian McKellen, actor de El señor de los anillos, de 77 años, avisó que la salida británica podría debilitar los derechos de los homosexuales en la UE. “Es momento de apoyar a Europa y dar confianza a otros países de la UE que están todavía atrás en este aspecto”, dijo al diario Daily Telegraph.
Michael Caine, actor británico de 83 años, ganador de dos Oscar, dijo que el Reino Unido “no puede ir haciendo lo que le dictan los miles de funcionarios sin rostro que hacen estas reglas”, en referencia a la maquinaria europea. Además, estimó que el país se recuperaría del impacto inmediato de la salida: “Vale, perfecto, fracasas. Mejoras, trabajas más duro, persistes, y tendrás éxito”.
John Cleese, actor del grupo cómico The Monty Python, de 76 años, acusó a la burocracia europea de eliminar “todo rastro de responsabilidad democrática” de la UE, y propuso una lista de reformas: “Renunciar al euro, introducir transparencia, ahorcar a Jean-Claude Juncker”, el presidente de la Comisión Europea.

