1
Si soy diagnosticada con el virus de papiloma humano (VPH) significa que tendré cáncer cervicouterino.
Falso. Algunos tipos de infección con el virus de papiloma humano pueden (pero no siempre) causar cáncer cervicouterino si no se detectan y se tratan a tiempo. El VPH también puede causar verrugas genitales.
2
No tengo riesgo de padecer del virus de papiloma humano porque sólo tengo una pareja y ese virus sólo afecta a las mujeres promiscuas.
Falso. Todas las personas que han iniciado una vida sexual están en riesgo de contraer el VPH, aunque tener múltiples parejas aumenta aún más el riesgo.
Si uno o su pareja han tenido al menos una pareja en el pasado, se puede tener la infección y no saberlo.
3
Si tengo el virus de papiloma humano significa que mi pareja me fue infiel y me lo contagió.
Falso. Muchas veces el virus se contagia y no presenta síntomas; las personas pueden tener el virus sin saberlo. Si una persona está infectada, no podemos decir ni cuándo ocurrió la transmisión ni por cuánto tiempo ha estado infectada. Así, una persona puede tener la infección como resultado de relaciones pasadas, y pasarla a su pareja actual siéndole fiel.
4
Los hombres no tienen por qué preocuparse del virus de papiloma humano.
Falso. Aunque los hombres no tienen útero, sí pueden tener la infección de virus de papiloma humano. La infección se puede transmitir de mujer a hombre, o de hombre a mujer. Ellos pueden sufrir de verrugas genitales, y esta infección puede causar diferentes tipos de cáncer en hombres (de pene, ano, boca, y garganta).
5
Hay una vacuna para prevenir la infección con el virus de papiloma humano.
Cierto. El Ministerio de Salud brinda a las niñas panameñas de 10 años el privilegio de contar con la vacunación gratuita contra VPH. En el sector privado la vacuna está disponible (a un costo), y se puede aplicar tanto a niñas como a niños.
6
El virus de papiloma humano tiene tratamiento, pero no tiene ‘cura’.
Cierto. No hay “cura”, pero sí tratamiento para prevenir el desarrollo de cáncer, y para tratar las verrugas genitales. En muchos casos, el cuerpo puede matar al virus y sanarse a sí mismo, pero otras veces la infección puede persistir por toda la vida. El tratamiento consiste en eliminar las verrugas, ya sea cortándolas, cauterizándolas o congelándolas.
7
Si no tengo síntomas no tengo por qué hacerme la prueba de Papanicolau.
Falso. Tanto la infección con el virus de papiloma humano como el cáncer cervicouterino pueden ser “silenciosos”, o sin síntomas. Todas las mujeres que ya tienen una vida sexual activa deben tener un control médico anual, lo que puede incluir una prueba de Papanicolaou.
8
Si tengo un Papanicolaou ‘anormal’ significa que tengo cáncer cervicouterino.
Falso. Un resultado del Papanicolau “anormal” significa que hay que investigar más. A veces sí puede ser una señal de algo serio, como cáncer cervicouterino o riesgo de cáncer en el futuro. Pero lo importante es asistir al médico y seguir las recomendaciones.
9
El virus de papiloma humano y el cáncer cervicouterino siempre resultan en infertilidad.
Falso. En algunos casos, sí pueden resultar en infertilidad, pero no siempre. En casos de cánceres muy avanzados, puede ser necesario hacer una histerectomía, o remover el útero o matriz, lo que conllevaría la imposibilidad de tener hijos. Pero si son detectados a tiempo, pueden ser tratados sin afectar la fertilidad.
10
Cuando a una mujer le diagnostican cáncer cervicouterino significa que se va a morir.
Falso. Especialmente cuando se detecta a tiempo, el cáncer cervicouterino representa un tipo de cáncer muy prevenible y tratable. Actualmente, hay muchas opciones de tratamientos que son muy efectivas. Por otra parte, si se deja el cáncer hasta que sea muy avanzado, disminuyen las opciones de tratamiento y la probabilidad de morir es mucho más alta.
(La autora es estudiante de Medicina de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, Estados Unidos, y realizó un estudio sobre cáncer cervicouterino durante un año en Panamá tras recibir una beca del Programa del Decano de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad de Sur de California, y la Fundación Wright. Email: ‘lwerth@usc.edu)

