En 20 años, Rosa Beltrán, la autora de La corte de los ilusos, ha tenido una “avalancha” de críticas y lectores. Hoy, a las 7:00 p.m. en el salón Chaquira del Atlapa, presentará la edición conmemorativa de su obra, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Panamá.
¿Por qué se lanzó como novelista con ‘La corte de los ilusos’?
Porque la historia me pareció fascinante. No había mejor manera de explorar nuestra identidad, que a partir del momento en que para independizarnos de un imperio (el español) no se nos ocurrió mejor idea que fundar otro (el de Iturbide) a imagen y semejanza de aquél del que nos independizábamos. Esto habla de lo que aún somos los mexicanos y los latinoamericanos, con muchos rasgos de colonizaje. Pero también me interesó -y me interesa, pues está en toda mi obra- situar al Hombre Público en el ámbito de la vida privada. Es otra forma de escribir la historia.
¿Pensó que la obra iba a estar vigente dos décadas después?
No, y me da mucho gusto que casi todos mis libros hayan sido reeditados. Quiere decir que las historias que cuentan son vigentes para distintas generaciones y que su valor es el literario. La corte de los ilusos, en concreto, es la historia de cada nuevo gobierno en el poder: las mismas pretensiones, la misma utilización del poder para fines personales, la sordera de lo que pasa afuera, con los pueblos que gobiernan... No importa si hablamos de estados que se dicen democráticos, con gobiernos de izquierda o de derecha. Es lo mismo.
¿Quisiera cambiarle, restarle o añadirle algo a los personajes?
No, ellos tienen su propia vida y es una vida que a mí me asombra. A veces no siento haber sido yo quien los escribió.
¿Identifica en el presente a quiénes actúan como los personajes de la novela?
Lo han hecho los lectores, los críticos y reseñistas. Hacen símiles con los gobernantes actuales.

