Los científicos Can Kabadayi y Mathias Osvath, de la Universidad de Lund (Suecia) hicieron pruebas con cinco cuervos cautivos y demostraron que estas aves tienen una capacidad de planear que va más allá de almacenar comida, son capaces de usar herramientas y aprender a negociar con los humanos para obtener su golosina favorita.