Hay tratamientos efectivos y comprobados en la práctica diaria, por médicos y pacientes en muchos países y estos no se están aplicando adecuadamente ni en forma rutinaria, “lo que está ocasionando agravamiento y muertes innecesarias”. Quien puntualiza es Rimsky Sucre, una autoridad médica de nuestro patio y muy competente con enfermedades extrañas, desde su perspectiva de medicina marítima.
¿Cuántas enfermedades han transitado por nuestras aguas y el Chagres Nilo, Rimsky?
El médico, de quien tengo el privilegio de su amistad, precisa que el echar a un lado, de modo formal, equis tratamientos procede de escuelas médicas que abogan por una medicina basada en la ¡evidencia!, para lo cual se requiere de estudios prolongados.
No hay tiempo para dilaciones. Mientras tanto mueren los pacientes como consecuencia del covid (minúscula, por tratarse de un sustantivo común, como cólera, escorbuto y reumatismo). En el proceso para atacar la enfermedad, los pacientes reciben placebos y otros medicamentos inefectivos para el caso o dosis insuficientes y/o tóxicas. Mientras ‘fingen ignorar’ –verbos del galeno- las evidencias satisfactorias de los médicos del frente de batalla. Es una guerra. Guerra contra el covid-19, que afecta a la gran mayoría de los 200 países del planeta. Pocas veces tan bien empleado el símil bélico para significar esta catástrofe.
Experiencia médica y cívica –fue presidente de la asociación de graduandos del Instituto Nacional de la generación del 64- valida los comentarios rimskianos: “Quienes patrocinan este crimen, ‘profesionales incompetentes unos y patrocinados’ o financiados otros en casos como el de esta pandemia, por farmacéuticas que promueven medicamentos carísimos, de patente y vacunas de ventas trillonarias garantizadas ante el terror que promueven”. Lo dice Rimsky. Añade: “Han logrado posicionar a sus agentes, generalmente profesionales corruptos en grandes agencias internacionales, departamentos de salud de importantes países y que ahora dictan políticas internacionales acordes a sus intereses, seguidas por gobiernos incautos”. Y agradece a Dios –el mismo- que miles de médicos en el mundo reaccionen (con pocas herramientas y recursos a estas políticas) y ya Estados -¿además de Estados Unidos?- abandonan por esta temporada a la OMS en medio de esta coyuntura. “Entre más casos y muertes registren, mayor será el lucro”, martilla. No puedo creer. Pero si Rimsky lo dice, mejor no descartarlo y, de preferencia, ponerlo en baño maría.
De vacunas y tiempos.
Tres compañías con fondos del gobierno de los EU, AstraZeneca, Johnson & Johnson y Moderna, están en camino de distribuir los primeros lotes comerciales de sus vacunas experimentales a fines de 2020 o principios de 2021.
Grupos comenzaron en junio, por separado, ensayos clínicos de anticuerpos monoclonales diseñados para atacar y neutralizar el SARS-CoV-2. Los ensayos de anticuerpos dirigidos por Eli Lilly and Company, Regeneron Pharmaceuticals y Tychan, con sede en Singapur, son los primeros en probar medicamentos creados específicamente para tratar COVID-19.
La pandemia está empujando a las compañías farmacéuticas a desarrollar y probar sus productos a velocidades incomparables.
El autor es periodista, docente y filólogo
