El quinto Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF Panamá), que termina el miércoles 13 de abril, está compuesto por una oferta de 75 películas de distintas partes del planeta.
No he visto el contenido de toda la programación de este evento anual, ya quisiera yo, aunque daré un par de recomendaciones.
LO NACIONAL
De salida, es esencial ver las películas nacionales que ahora se estrenan, no solo por mostrar nuestra realidad en la pantalla grande, sino también porque en términos estéticos son valiosas y sus temas (derecho a la salud y a un transporte digno, la desigualdad social y la igualdad entre todos los ciudadanos) debería convertirse, de manera ideal, en temas de debate nacional.
Ese es el caso de los documentales istmeños La ruta, Es hora de enamorarse, Zachrisson, A la deriva y los dramas Salsipuedes y Kenke.
SECCIONES
De la sección “Portal Iberoamericano” toca disfrutar de producciones como 3 Bellezas, 600 millas, Camino a la paz, Anacleto: agente secreto, El abrazo de la serpiente, Días extraños, El clan, El desconocido, La delgada línea amarilla, La tierra y la sombra, Magallanes y Truman.
Del aparte “Historias de América Central y el Caribe” cabría incluir en su agenda de proyecciones a Antes que cante el gallo y Te prometo anarquía.
Mientras que del “Portal Internacional” no deben perderse largometrajes como Baba Joon, Carneros, Dheepán, Hijo de Saúl, Mustang, Po, Taxi, Timbuktu, Un piso abajo y Viva.
Entre “Los Documentales” son fundamentales títulos como El botón de nácar, Él me llamó Malala, Hija de la laguna, La Once y Paco de Lucía: la búsqueda.
En tanto, en la sección de “Presentaciones Especiales” es imperdonable perderse El Club, Tres vidas y una sola muerte y Tacones Lejanos.
De seguro habrá otros largometrajes que valdrán la pena, y espero que entre todos lo descubramos asistiendo al IFF Panamá 2016. Porque esa es la magia de esta clase de iniciativas: la enorme posibilidad de sorprendernos con lo mejor del séptimo arte.

