TRADICIONES

La definición de la Navidad

La definición de la Navidad
La definición de la Navidad

Lo primero que se nos viene a la mente cuando escuchamos la palabra Navidad son los árboles alpinos, las luces coloridas y los nacimientos caseros que conmemoran el nacimiento de Jesucristo.

Y, por supuesto, comida, regalos, besos y abrazos de las personas que más nos quieren y estiman.

La Navidad es una festividad que se celebra, como es sabido, el 25 de diciembre, pero la Navidad tiene distintas interpretaciones según los momentos históricos y culturales en los que nos encontramos situados.

El 25 de diciembre lo celebran en su mayoría la Iglesia católica, anglicana y protestante; mientras que el 7 de enero lo celebran las iglesias ortodoxas de Rusia y Grecia al manifestar su desacuerdo con el calendario gregoriano atribuido al papa Gregorio XIII, adoptado mundialmente en el año 1752.

La definición de la Navidad
La definición de la Navidad

Alrededor del mundo

Sin embargo, y dejando de lado la religión, muchos países alrededor del mundo como Estados Unidos o Alemania celebran esta fecha a su manera y con sus tradiciones culturales.

Alimentos

En Italia, el ‘panetone’ es consumido después de salir de la misa de gallo, acompañado de una taza de chocolate caliente. Mientras que en Alemania el mejor postre navideño es la tarta de manzana conocida como ‘Apfelstrudel’.



Por ejemplo, la Navidad en Estados Unidos, y replicada en países como Panamá, consta de pasar la Nochebuena del 24 de diciembre con la familia reunida en torno al árbol de Navidad y con un gran banquete de comida, en el que el pavo y el jamón son los protagonistas.

La Navidad alemana es conocida como Weihnachten y comienza entre la noche del 5 de diciembre y la mañana del 6 de diciembre.

Similar a la costumbre del día de los Reyes Magos, los niños dejan sus zapatos afuera de sus casas para recibir regalos al día siguiente, así como dulces y nueces.

A los niños que se han portado mal durante el año el monstruo cornudo, de nombre Ramnus, les da carbón como una penitencia. Los alemanes tienen el espíritu navideño tan arraigado, que organizan fiestas en las que tanto compañeros de trabajo como amigos se intercambian regalos de manera secreta.

Uno de muchos rituales a los que se atribuye el alza de productividad al fomentar los lazos de unión y fraternidad entre los trabajadores del sector público y privado de ese lugar del planeta.

La definición de la Navidad
La definición de la Navidad

En Alemania, como otras partes de Europa, los mercados navideños hacen su agosto en esta época, por la alta incidencia de ventas que generan en diciembre. Estos mercados venden adornos artesanales, así como delicatessen propios de estas fiestas.

Por otro lado, en Italia es costumbre ver a los niños cantar villancicos en la víspera de Navidad ataviados de ropa de pastor e instrumentos artesanales para ilustar la llegada de ese momento.

Al retirarse de la misa de gallo, la gente suele consumir un tradicional dulce navideño llamado ‘panetone’, un bizcocho duro y esponjoso, con una taza de chocolate caliente.

Sin irnos tan lejos, en América Latina también tienen su forma particular de celebrar la Navidad.

En Venezuela, se celebra al ritmo de la música tradicional conocida como ‘gaita’ y se consumen alimentos propios como la hallaca y el pan de jamón en la mesa navideña.

La Navidad

La Iglesia católica y anglicana celebran el nacimiento del niño Jesús el 25 de diciembre. No obstante, las iglesias ortodoxas griega y rusa lo hacen el 7 de enero tras manifestar sus discrepancias con el calendario gregoriano dispuesto por el papa Gregorio XIII.



Para reflexionar

Seamos religiosos o no, lo cierto es que los valores es lo que más caracteriza a la Navidad, como la solidaridad, la fraternidad y el recogimiento parecen estar eclipsados por una vorágine publicitaria y un consumismo que nos impide ver el verdadero motivo por el cual esta época del año es especial y merece ser celebrada.

La definición de la Navidad
La definición de la Navidad

El sociólogo Mauro Gandásegui reflexionó que, si bien la Navidad no es una fiesta nacional y es celebrada por cualquier familia o grupo social a su manera, tiene un mensaje intrínseco que también es adoptado por el cristianismo y las demás creencias religiosas: “Ayudémonos los unos a los otros”.

“Es lo que la sociedad considera lo correcto independientemente de su religión. No solo hay que ser cristiano para creer en la necesidad de respetar al prójimo y sus derechos, ser solidario y ser fraterno”, comentó el especialista.

“Eso es algo que es universal”, agregó.

Gandásegui piensa que en la actualidad no se reflejan en nuestra sociedad estos mismos valores, por lo que estos se convierten en los anhelos de una sociedad para ser mejores personas.

El sociólogo reconoció que el mercantilismo pudo haber opacado la verdadera razón de ser de esta fiesta anual, al ser aprovechada por los comerciantes como una gran oportunidad de negocio para aumentar sus ventas.

Esta tendencia se inició en Estados Unidos alrededor del siglo XIX.

Perspectiva católica

Por su parte, la directora de la Pastoral de la Arquidiócesis de Panamá, la hermana Rosemary Castañeda, consideró que la Navidad para la comunidad católica debería ser vivida en consonancia con el recorrido que emprendieron hacia Belén los padres de Jesucristo hasta su nacimiento.

“Ese camino hacia Belén contiene la etapa más hermosa que es el adviento, que empezó el pasado 2 de diciembre”, describió.

Son cuatro etapas esenciales: despierta, ponte en camino, alégrate y proclama”, prosiguió.

Cada una de estas etapas, según Castañeda, preparan al creyente católico para recibir al niño Jesús, quien es considerado como el salvador que da alegría y sana heridas, según la fe católica.

Un tiempo en el que se puede fortalecer la esperanza y la fe para vivir la Navidad, que empieza el 24 de diciembre, y ser asertivos con pequeñas acciones que emulan la vida y obra de Jesús, como sonreír en cada momento, tener paciencia, regalarle a alguien algo, aunque sea pequeño, y tener perdón y misericordia hacia el prójimo.

“Son acciones que el hombre con tantas facilidades y la vorágine del comercio se olvida (…) Se cree que Navidad es sinónimo de tener, cuando en realidad es de renunciar, es estar con las manos y el corazón vacío para albergar a Jesús”, destacó Castañeda.

“Levantemos la mirada hacia Dios para escuchar la buena noticia que nos tiene, de que nos envía al Salvador, y no nos dejemos enredar por las atracciones de las cosas materiales. Viene alguien que es mucho más que todo eso. Es el verdadero maná del cielo”, agregó.

Todos están de acuerdo en algo, la Navidad nos ayuda a soñar pero, sobre todo, a ser solidarios.

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