Las grandes casas de moda tienen prisa, Burberry se sumó a las grandes marcas de moda que empiezan a vender sus prendas en cuanto se presentan en la pasarela, una tendencia que supone un desafío para los diseñadores más pequeños.
Para una industria ávida de novedades, los meses de espera entre la difusión de la nueva colección y la posibilidad de vestirla eran frustrantes. Sumándose a una nueva tendencia que hará de esa espera algo del pasado, la famosa marca británica Burberry puso a la venta su colección “de septiembre” -de aire otoñal, en vez de la tradicional primavera-verano que regía cuando había que esperar- justo después de mostrarla en la pasarela en la Semana de la Moda de Londres, el lunes por la noche, días después de que Tom Ford y Tommy Hilfiger hicieran lo mismo en Nueva York.
El desfile del lunes, retransmitido en internet para todo el mundo, fue rico en referencias históricas, con llamativos estampados, detalles militares en las chaquetas y golas inspiradas en la novela de época “Orlando”, de Virginia Woolf. “Me gusta la confección tradicional, hermosa, pausada, pero vivimos en un momento en que todo cambia, y la velocidad lo es todo”, dijo a la prensa el director creativo de Burberry, Christopher Bailey. “Estamos cambiando el modo en que trabajamos, pensamos y vivimos”, agregó.

