CAMBIO CLIMáTICO

El deshielo es una amenaza para los perros de trineo

El deshielo es una amenaza para los perros de trineo
El deshielo es una amenaza para los perros de trineo

Entre las casas de madera y las colinas de Kulusuk, una localidad insular de Groenlandia, los perros de Moses Bajare esperan a que se forme el hielo para lanzarse a la banquisa y cazar osos y focas.

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Groenlandia se derrite ¡Que empiece el pánico!

El perro de Groenlandia, robusto y resistente, bastante parecido al huskie, es desde hace siglos el mejor compañero del cazador inuit, arrastrando su trineo en medio del desierto de hielo durante los meses de invierno, en que la temperatura puede bajar hasta -35°C.

Pero el calentamiento global acelera el deshielo de los glaciares, dos veces más rápido en el Ártico, y retrasa su formación al final del verano. Climatólogos guiados por cazadores publicaron durante este verano imágenes preocupantes en las que se veía a perros que avanzaban con grandes dificultades en medio de un fiordo en que el hielo se había fundido.

En el este de Groenlandia, la caza de la foca, la ballena o el narval, un pequeño cetáceo que parece un unicornio de mar, se hace en barco, no a bordo de motonieves.

Y durante el invierno, Moses sigue sacando a su jauría de 12 perros hasta el borde del océano como hace desde hace 35 años, para sacar su kayak al agua y seguir a las colonias de focas, carabina en mano.

Y lo hace incluso aunque el hielo, a partir de febrero, ya no sea tan espeso como antes y se funda de forma precoz a partir de mayo, en lugar de en junio o julio.

“El hielo está cambiando”, lamenta Moses, quien como la mayoría de los 250 habitantes de Kulusuk es inuit, un pueblo indígena que representa 90% de la población de Groenlandia.

En Kulusuk, 79% de los habitantes consideran que el hielo se volvió más peligroso en los últimos años, y 67% creen que el cambio climático amenaza los trineos de perros, según un estudio de las universidades de Copenhague y Groenlandia, un territorio autónomo danés.

“Antes, en invierno podíamos salir en trineo durante cuatro o cinco meses”, recuerda Kunuk Abelsen, un joven cazador, pero “ahora son solo tres meses”.

En 2016 se calculaba que en Groenlandia había 15.000 perros, frente a 25.000 en 2002, según las estadísticas del territorio.

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