“¡Liberen a Britney Spears!” es la consigna que cada vez se hace más extendida entre los fanáticos de la cantante, que a pesar de ser mayor de edad tiene que ser supervisada por su padre desde hace 13 años debido a una tutela legal en la que la cantante no puede disponer de las ganancias de su trabajo, caracterizado por una carrera longeva en el mundo de la música pop estadounidense.
El escándalo se dio a conocer desde el año pasado cuando la intérprete de canciones como Everytime, Stronger y Baby One More Time empezó una batalla en la corte para quitarle a su padre el derecho que tiene sobre su dinero y sus bienes.
Inclusive, un miembro del equipo legal de Spears alega que siente temor hacia su padre y que ella no retomará su carrera hasta tanto él deje de manejarla.
El reciente estreno del documental Framing Britney Spears (Enmarcando a Britney Spears, en español) —producido por el diario The New York Times y dirigido por la cineasta Samantha Stark— exacerbó aún más el llamado de sus fanáticps para que la justicia termine de una vez por todas con la figura legal que permite la tutela de su padre, que comúnmente es utilizada para designar un guardián legal a personas menores de edad o con poca capacidad civil para disponer de sus recursos.
Este documental así mismo hace una crítica hacia eltratamiento que brindaron los medios de comunicación, caracterizado por el sensacionalismo machista al momento de informar sobre su estilo artístico así como los problemas que enfrentó Spears a lo largo de su vida como lo fueron sus adicciónes a las drogas y sus padecimientos psiquiátricos que ameritaron que fuera internada en un hospital.
El movimiento para liberar a Britney Spears se empezó a gestar desde 2009 a través del sitio web www.freebritney.net, en el que expresaron que la cantante no necesita una tutela de ningún tipo y afirmaron que “durante los doce años de duración de la tutela legal sobre Britney Spears, ella hizo una gira alrededor del mundo, lanzó múltiples álbumes y trabajó en una variedad de programas de televisión”.
“Los administradores de su tutela deciden en qué momento ella puede trabajar, ya que ella no puede buscar los contratos de trabajo por sí misma porque ella no es reconocida como su propia persona legal. Britney Spears necesita el permiso de los dueños de su tutela para poder dejar su casa o hacer uso de su propio dinero”, explicaron en el manifiesto citado por Harper’s Bazaar.
Por su parte, el padre de Britney, Jamie Spears, aseguró que la tutela es por el bien de su hija y para alejarla de quienes le quieren hacer daño o se acercan a ella por interés. Su madre, Lynne, aboga porque su hija pueda disponer libremente de sus bienes.
Lejos de disiparse en el tiempo, el movimiento FreeBritney no sólo se ha hacho sentir en las redes sociales sino también en las calles. Recientemente protestaron afuera de una corte del estado de California, donde tiene lugar la batalla legal.

