En Panamá se acostumbra entregar obsequios en Día de Reyes, de acuerdo con la tradición católica.
En poblados como Macaracas, en la provincia de Los Santos, se lleva a cabo un drama para representar el episodio en que los tres sabios guiados por una estrella encuentran al Niño Jesús, le adoran y le ofrecen oro, incienso y mirra.
Otras de las tradiciones, arraigadas desde hace más de una década es repartir una gigante rosca de pan en Santiago de Veraguas.
Cada 6 de enero, una multitud de personas se agolpa en un tramo de la avenida Central de Santiago en busca de un trozo de pan. Se trata de una iniciativa de la Panadería Santa Librada, que ofrece 800 metros de pan trenzado, suficiente para dar a degustar a unas 3 mil personas, calcula la vocera de la compañía panadera, Alicia Martínez.
La presentación de la tradicional rosca bañada en almendras conlleva unas 20 horas entre la preparación y el horneo. “La rosca de Reyes” fragmentada es dada a niños y adultos como parte de la conmemoración.
