Un grupo de científicos descubrió una manera de detectar en pleno día la basura espacial que amenaza a los satélites activos y que podría facilitar la vigilancia del espacio, según un estudio publicado ayer en Nature Communications.
Desde 1957 se pusieron en órbita cerca de 9,000 satélites y otros 23,000 objetos de más de 10 centímetros que, según datos del ejército estadounidense, gravitan alrededor de la Tierra a más de 20 mil km/h.
A esta velocidad una colisión puede destruir un satélite activo y crear a su vez más basura espacial.
Hasta ahora ha sido posible observar la basura espacial desde estaciones de observación óptica pero solo durante unas horas en el crepúsculo, cuando la estación situada en la Tierra está en la oscuridad pero los restos todavía están iluminados por el Sol.
Ahora un equipo de investigadores con sede en Austria anunció haber logrado extender ese periodo de observación usando un telescopio, un detector y un filtro para aumentar el contraste entre los objetos y el cielo.
Según el estudio, gracias a esta nueva técnica, todavía en fase experimental, sería posible vigilar la basura espacial durante 22 horas al día, frente a las seis actualmente.
Michael Steindorfer del Instituto de Investigación Espacial de la Academia Austriaca de Ciencias, coautor del estudio, dijo que esto “contribuiría mucho a futuras misiones de retiro de basura espacial o a mejorar las previsiones orbitales en caso de alerta” de colisión.

