De niña, como muchos de nosotros, Jessica Biel practicaba dar discursos de aceptación frente al espejo para cuando llegara ese momento de cuento en el que recibiría un premio importante. Pero a diferencia de la mayoría de nosotros, el momento de Biel de hecho podría hacerse realidad.
Está nominada a un Emmy como mejor actriz en una serie limitada por su interpretación de una criminal en The Sinner, de la cadena USA Network, que no solo protagoniza sino que ayudó a crear como productora ejecutiva. Y ahora que el momento se acerca - los Emmy son en el mes de septiembre- está preocupada de que se le trabe la lengua.
“Recientemente pensé, ‘¿será que debo preparar algo?’... Soy muy mala oradora cuando se trata de mí, me pongo mucho más nerviosa, así que no estoy segura de qué haré. Todavía estoy tratando de decidir si llevar un papel por si acaso. Pero entonces, ¿qué pasa si pierdes? Ahora tienes este papel y es algo vergonzoso”, dijo la actriz riendo. “No he definido cuál es mi camino aún”.
Su camino como actriz la ha llevado lejos. Comenzó de adolescente en la serie 7th Heaven (Séptimo cielo) y desde entonces ha desempeñado numerosos papeles en el cine y la televisión.
De gira
Su papel más grande, sin embargo, ha sido el de mamá de su hijo Silas con su esposo Justin Timberlake; ha estado en Europa este verano con la familia, acompañando al superastro del pop en una gira.
En una entrevista reciente, Biel habló de la satisfacción de haber llevado The Sinner a la pantalla chica, de la naturaleza oscura de la serie y de su escape con su esposo y su hijo de tres años.
Es la productora ejecutiva de este programa. “Pienso que cuando pones tanto corazón y esfuerzo y lágrimas, y estás ahí al comienzo sin tener siquiera idea de si va a funcionar, y luego funciona, y funciona de verdad, y no solo tienes una gran respuesta del público, sino que a tu comunidad le encanta y en específico tu actuación, es increíble”.
La serie es oscura. “Definitivamente fue la experiencia creativa y emocional más desafiante que haya tenido porque fue implacable. Honestamente es difícil describir con palabras cómo uno llega a un lugar como ese. Sentí una gran compasión por la mujer que interpreto”.

