Un minuto de silencio se ha convertido en la pista de audio que lidera hoy, el mismo día de su lanzamiento, tanto la lista de ventas de la plataforma iTunes en Austria como la de Amazon en Alemania, ideada como protesta por la situación de los refugiados en el país alpino.
“El debate sobre la inmigración en la sociedad y en la política es tan ruidoso que, ante esto, solo podía callarme y convertir mi silencio en algo sonoro y público”, explicó Raoul Haspel, autor austríaco del exitoso single.
Lo que recaude esta canción muda, a la venta por 99 céntimos de euro en la plataforma iTunes y a 1,29 en Amazon, se destinará al campo de refugiados de Traiskirchen, 30 kilómetros al sur de Viena, uno de los focos de la polémica sobre la inmigración en Austria porque miles de personas duermen a la intemperie en los jardines del centro, por falta de espacio en el interior.
El edificio, que cuenta con 1.800 plazas, acoge a 4.000 personas, y la situación ya ha sido denunciada por Amnistía Internacional, que mostró su preocupación tras visitarla.
