El Grinch es uno de los más conocidos antihéroes relacionados con la Navidad que tiene la literatura estadounidense contemporánea.
El padre de la criatura, el escritor Theodor Seuss Geisel, mejor conocido como Dr. Seuss (1094-1991), utilizó a su amargado personaje para recordar que el nacimiento de Jesús va más allá de entregar y recibir regalos.
Por eso, el director panameño Abdiel Tapia decidió llevar a escena El Grinch que se robó la Navidad, que se presenta este 21 y 22 de diciembre en el Teatro Aba.
“La Navidad no significa regalos ni objetos materiales. Ni fiestas ni comida. Es una época para compartir con las personas que amamos. El Grinch cree que robándose el árbol de Navidad, los juguetes, las luces, las guirnaldas y todos los adornos y comidas de los habitantes de Villa Quién les arruinará la Navidad y esta habrá terminado para siempre”, explica Tapia.
Pero el gruñón y solitario individuo “se sorprende al comprobar que aún sin árbol, regalos y comidas ellos celebran juntos y comparten y se aman. Se da cuenta así que la Navidad llega aún sin esas cosas y su corazón se llena de amor”.
Para su montaje se inspiró en tres fuentes. Por un lado, el cuento original que publicó el Dr. Seuss en 1957 con la casa editorial Random House Mondadori. La otra es la producción de dibujos animados de 1966 dirigida por Chuck Jones (estelarizada por Boris Karloff) y la película protagonizada por Jim Carrrey en 2000.
Abdiel Tapia adora los textos del Dr. Seuss porque “son historias divertidas que cuentan con personajes de fantasía, pero que representan a un tipo de ser humano y sus antivalores. Combinando la ficción y la creación de personajes surgidos totalmente de la imaginación, Dr. Seuss da grandes lecciones humanas”.