FÚTBOL. El frenesí por el álbum de figuras autoadhesivas de la Copa del Mundo se apoderó de Brasil como nunca antes, ya que la máxima cita del fútbol será el próximo mes en su propio país. Todo el mundo intercambia las láminas, niños y adultos, incluso, la presidenta Dilma Rousseff se unió a la diversión. Brasil encabezó las ventas durante el Mundial de 2010 y, en esta ocasión, sus cifras ya son superiores a las de hace cuatro años, según la editorial Panini.