Con veleros franceses, mexicanos o rusos, y hasta piraguas polinesias, el puerto de Brest, en el noroeste de Francia, ha sido invadido desde el miércoles pasado por una miríada de embarcaciones, con motivo de las Fiestas Marítimas Internacionales.
Unos cientos de miles de personas han acudido a la ciudad bretona para admirar unas mil 300 embarcaciones, entre ellas veleros excepcionales, buques de guerra, antiguas lanchas y barcos deportivos.
Los barcos están amarrados a lo largo de los ocho kilómetros de los muelles con que cuenta este importante puerto francés.
Algunos ya han participado en estas fiestas marítimas, que tienen lugar cada cuatro años.
Es el caso del “Cuauhtémoc”, el buque escuela de 90 metros de eslora de la Marina mexicana, presente en la edición de 2012.
El “Hermione”, réplica de la fragata de 65 metros que llevó en 1780 al marqués de La Fayette a luchar en lo que sería Estados Unidos de América, está también de gala.
También en los muelles, uno de los últimos testigos de la flota bacaladera que navegaba hasta el Nuevo Mundo: el “Santa María Manuela”, un buque portugués, que luce sus cuatro mástiles, frente al “Kruzenshtern”, otro majestuoso buque ruso.
Igualmente, hay una multitud de piraguas, lanchas, balleneros o sardineros.
Ayer, 14 de julio, día de la fiesta nacional francesa, fue el día de honor de la Marina nacional.
El 19 de julio, se cerrará el evento con un gran desfile, en el que los invitados de honor serán Holanda, Portugal, Rusia y Reino Unido.








