Sin importar el contexto, las historias siempre encuentran el camino para llegar a los receptores. Por ello, la Feria Internacional del Libro de Panamá ha sabido adaptarse a las actuales circunstancias derivadas de la pandemia de la Covid-19.
El día de ayer finalizó su edición XVII, que por segundo año consecutivo se realizó en formato digital, como modo de salvaguardar la salud de asistentes, exponentes y realizadores.
Con un concierto virtual presentado por Luna llena de tambores, la feria se despidió con números positivos de asistentes. Más de 110 mil visitas generaron los cuatro días de encuentros transmitidos en las distintivas plataformas, como Zoom y YouTube.
Unas 207 actividades se llevaron a cabo entre presentaciones de libros, foros, talleres y demás. “A pesar del agotamiento virtual que tiene el público, pudimos ver una gran participación en el programa cultural”, declaró Orit Btesh presidente de la Cámara Panameña del Libro, quien es consciente de que el público extraña la feria física, pero que igual se ha mantenido apoyando las distintas actividades que la feria ha realizado durante el año.
Números
57
Autores internacionales
108
Autores nacionales
217
Actividades
+110 mil
Asistentes virtuales
Por su parte, Daniel Domínguez, director nacional de las Artes del Ministerio de Cultura de Panamá, adjudicó este apoyo a que “la feria siempre ha sido un reflejo de nuestra sociedad global, porque en esta actividad los escritores, editores, promotores y lectores panameños giran en torno a los libros, divinos objetos que desde siempre han mostrado todos los costados del devenir del ser humano viviendo en comunidad con sus semejantes y con su entorno”.
“Una vez más, la feria del libro es un espacio que a través de las presentaciones de libros, las mesas redondas, los talleres y los conversatorios nos ubican en un contexto histórico de quiénes hemos sido, qué somos hoy en medio del reto que es vivir y cómo soñamos que sea nuestro futuro”, opinó Domínguez.
Este año, Estados Unidos fue el país invitado y entre sus representantes destacaron los escritores Karl Iglesias, Janine Warner, Michael Conniff y Gene Bigler.
Otros nombres internacionales que compartieron tiempo con los lectores fueron Maria Dueñas (España), Pilar Quintana (Colombia), Jacobo Celnik (Colombia), Clyo Mendoza (México), Santiago Roncagliolo (Perú).
Mientras que por Panamá se dieron cita escritores como Juan David Morgan, Verónica Howard, Daniel Alonso, Miguel Esteban González, Tere Domínguez, entre otros.
A pesar del contexto, para Orit Btesh es importante que la Feria Internacional del Libro de Panamá siga adelante y no desaparezca, por lo que se han valido de saber reinventarse y adaptarse a la llamada nueva realidad. En ese escenario, hizo un llamado al público general a que “cada uno de nosotros tiene que poner su granito de arena para impulsar al país. No podemos sentarnos en una silla y esperar que el Gobierno haga las cosas por nosotros. Cada uno de nosotros tiene que hacer un esfuerzo para salir adelante y ese es el esfuerzo que ha hecho la cámara del libro. Y estamos muy contentos con los resultados y agradecidos con los patrocinadores y el público en general”.
Aunque el futuro es aún incierto, Btesh permanece positiva y espera que el otro año la cita de los panameños con la literatura se pueda realizar de forma presencial, pero si ese no es el caso ya cuentan con la experiencia para hacer que la cultura y las buenas historias le lleguen a todos los panameños.


