Sobre la infertilidad

Los tratamientos de fertilidad in vitro deberían limitar a uno o dos como máximo el número de embriones implantados en el útero materno, en tanto nunca se deberían implantar tres, sin importar la edad de la madre. Las conclusiones surgen de una nueva investigación publicada por la versión electrónica de la revista The Lancet, que analizó un total de 124 mil 148 tratamientos in vitro, con el resultado de 33 mil 514 nacimientos.

El estudio fue realizado por Debbie A. Lawlor, de la Universidad de Bristol, y Scott Nelson, de la Universidad de Glasgow, junto a otros colegas.

Los investigadores compararon las tasas de nacidos vivos, de nacimientos múltiples, de bajo peso al nacer (menos de 2.5 kilos) y de nacimientos antes de término (antes de las 33 semanas) en mujeres menores y mayores de 40 años.

Resultó que la tasa de nacidos vivos fue mayor cuando se implantaron dos embriones, respecto de cuando se implantó uno solo, en ambas franjas de edad.

Sin embargo, al implantar tres embriones hubo un menor índice de nacidos vivos que al implantar dos en las mujeres más jóvenes. Pero entre las mayores de 40 no hubo diferencia.

Implantar dos o tres embriones, asimismo, se asoció con un mayor riesgo de complicaciones perinatales que al transferir uno solo. Sin embargo, el riesgo de un nacimiento severamente antes de término fue particularmente grande al implantar tres embriones.

En general, el nivel de nacimientos fue notablemente menor entre las mujeres mayores de 40 años que entre las más jóvenes, sin tener en cuenta el número de embriones implantados.

En ambos grupos la transferencia de dos embriones produjo una tasa de nacimientos vivos mejor que con uno solo (en algunos países limitan la implantación de dos embriones para evitar embarazos gemelares).

De todos modos, entre las mujeres mayores de 40, la implantación de dos embriones en lugar de uno produjo menos embarazos dobles que en las más jóvenes, así como menos bajo peso o nacimientos prematuros (sobre todo porque las mujeres mayores tienen menor probabilidad de mantener un embarazo doble).

“Nuestros descubrimientos dan apoyo a la práctica de implantar dos embriones en mujeres mayores de 40, porque los riesgos de nacimientos prematuros o bajo peso son menores que en las mujeres más jóvenes. En ambos grupos implantar dos embriones se asoció con mayores tasas de nacimientos”, dijeron los autores de la investigación.

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