Más de 100 años de arte latinoamericano con artistas de la talla de Wifredo Lam, Roberto Matta o Frida Kahlo, junto a otros contemporáneos o más noveles, están reunidos en Santiago para dar su visión sobre la historia, el paisaje y la gente de la región.
Pinturas, esculturas, grabados, instalaciones y fotografías constituyen la exposición “Grandes artistas latinoamericanos”, que reúne 171 obras de 110 artistas de la colección de la empresa embotelladora Femsa radicada en Monterrey (México).
La muestra, que celebra los 40 años de una de las colecciones privadas más grandes de la región -integrada por unas mil 200 piezas-, reúne “una diversidad de lenguajes artísticos (materiales, formatos, técnicos) y grupos etéreos de los artistas”, explica la curadora Macarena Murúa.
Abierta al público hasta finales de julio en el Centro Cultural de la Moneda de la capital chilena, la muestra dialoga en torno a seis temas: el mito del paisaje; la palabra y la máquina; la imagen del artista; América mira al otro; el cuerpo habitado; y Latinoamérica como un estado de ánimo: humor y violencia.
El objetivo es dar a conocer la visión de los artistas latinoamericanos sobre cada uno de esos temas a lo largo de 100 años.
Es así como entran en diálogo, por ejemplo, en América mira al otro, una obra del muralista mexicano Diego Rivera que data de 1914, con obras de artistas mucho más jóvenes con lenguajes plásticos totalmente distintos.
Para Murúa, “lo interesante es hacer confluir distintas miradas y distintos momentos en torno a una temática que tiene vigencia en el arte latinoamericano, tanto moderno como contemporáneo”.
“Si algo distingue a Latinoamérica es la sensibilidad y curiosidad con la que reinterpreta, explora su contexto y juega con este”, dicen los especialistas de la colección en el catálogo de la exposición. Unidos por la “experimentación, hablar de arte en América Latina implica hablar de una multiplicidad de contextos”.

